Escribe: Héctor Minguillo Ch.
Al intentar obtener sus libretas electorales, los nativos Chayahitas son explotados una vez más en la larga historia de abuso que se comete contra esta minoría étnica. Los Registradores Electorales Distritales abusando de sus cargos, desconocen las partidas de nacimiento de los nativos con el fin de negarles sus respectivas libretas electorales. En otros casos quieren entregarles documentos como analfabetos, si los nativos no pagan determinadas sumas de dinero, siendo cinco mil soles la suma menor, o el pago en especie (gallinas, chanchos, vacas, etc.).
En Yurimaguas, pronvincia de Alto Amazonas, departamento de Loreto, está ubicado en el distrito de Balsa Puerto, que además está reconocido como Comunidad Nativa. Allí, una familia de apellido Váquez tiene prácticamente esclavizados a los nativos Chacahuitas. Esta familia se reparte el poder político del distrito como en el tiempo de la colonia; el alcalde, el gobernador, el secretario del Consejo y el registrador electoral distrital, son miembros de esta familia. Cuando un nativo va a tramitar su partida de nacimiento al Consejo, se le cobra sumas de dinero que no puede pagar, en otros casos , se le hace trabajar en la limpieza de la capital del distrito por dos o tres dias, para después negarles este documento.
La explotación y abusos que ejercita en la familia no se limita en las libretas electorales, sino que paga los "jornales" a los nativos que trabajan en sus fundos con dos o tres botellas de aguardiente. De esta forma ha ido de sus territorios a los Chayahuitas. Al distrito de Balsa Puerto, se llega subiendo por el río Paranapura, después se ingresa al río Cachiyacu, pasando antes por la comunidad nativa de San Gabriel de Varadero; está a veinte horas de Yurimaguas en bote motor (Peque-Peque), en época de invierno y a sólo diez minutos en avioneta. En Balza Puerto, es la familia Vázquez la que explota y despoja a los nativos. En otros lugares de la amazonía, son otras familias.
Los nativos son siempre los perdedores. El alcohol es su arma tan poderosa y eficaz como el veneno para exterminar a familias enteras de nativos. Si no se evita a corto plazo la marcha de este genocidio, tendremos una minoria nacional menos en nuestro país.
(publicado en la página editorial del diario La República, 27/11/84)
Escribe: Héctor Minguillo
Los ríos y quebradas son las vías de comunicación natural de las minorias étnicas de nuestra Amazonía . Por ello se vincula con la cultura occidental y sacan sus productos para la comercialización. Sin embargo por la depredación amazónica los suelos se erosionan y esto afecta los cauces de los rios, donde constantemente se forman palizadas (algo similar a los huaicos en las carreteras), que impiden una normal navegación de las balsas, botes u otras pequeñas embarcaciones de las comunidades nativas.
En el rio Sillay, afluente al rio Caupanas, éste a su vez afluente del río Marañon, desde hace más o menos cinco años se viene formando grandes palizadas que impiden el normal desenvolvimineto de las comunidades Chayahuitas y Aguarunas, ubicadas a lo largo de ambos rios y sus quebradas. Estos rios se encuntran en Yurimaguas, provincia del Alto Amazonas, departamento de Loreto.
A fines de diciembre del año pasado en el río Sillay se
formó una palizada de más o menos quinientos metros, que obligó
a los nativos a desarmar sus balsas, cargar sus productos al hombro, cruzar
a pie la palizada, para luego volver a armar sus balsas y continuar su lento
viaje hasta San Lorenzo, distrito donde comercializan sus productos. Es
imposible la circulacion de botes ya que no se pueden desarmar, lo que significa
hacer un viaje de cuatro dias cuando normalmente se hace en un dia.
En los ultimos años con el esfuerzo de los comuneros de estos rios
se han logrado abrir "trochas" pequeñas para que puedan
navegar las embarcaciones. Es necesario que Defensa Civil de Yurimaguas
o Loreto tome cartas en el asunto para erradicar estos grandes obstáculos,
que hacen más dificil la vida de las ya marginadas comunidades nativas
Además se corre el peligro de que este rio desaparezca por el crecimiento
constante de las palizadas.
En el mes de octubre del año pasado se formó una palizada en el río Capahuanas, frente a la comunidad de Barranquita, y fue erradicada por los comuneros. Pero ahora existe el peligro que se forme otra extensa palizada bajando a una hora de la comunidad de Santa María, ubicada en el Cahuapanas. Yanahuara, Zapote, Palmiche, Chacatán, Sachavaca y San Miguel, son las comunidades afectadas por las barreras de el Sillay, Buenos Aires, Barranquita, Chaupilona, Inchiaco, San Juan, Santa Maria, Caupán, Pongo, Santa Martha, Kawit y Yumung, son la comunidades afectadas por las agua del río Cahupanas.
Desfensa Civil debe, pues coordinar las acciones para la total erradicación de las palizadas, con la asistencia de las autoridades de las comunidades, ubicadas en ambos ríos, de lo contrario el nivel alimentario de esta zona sera seriamente afectado.
(publicado en la página editorial del diario La República, 26/02/85)